Cuando cumplimos años, podemos mirar hacia detrás o hacia delante, o hacia ambos lados.
Si sólo lo hacemos hacia detrás y comprobamos todo lo que hemos disfrutado, hecho, querido, probablemente el balance será positivo. Si miramos hacia adelante , comprobamos lo que aún nos queda por hacer, querer y disfrutar, es seguro que esperaremos con deleite nuestra tarta y nuestras velitas , pero si además somos capaces de tener ambas miradas, y nos rodeamos de la gente que queremos y nos quiere, cada uno de los deseso al apagarlas irá dirigido a proyectar nuestra felicidad y a vivir cada día con mayor con intensidad .
Elisa, 2010
No hay comentarios:
Publicar un comentario